El objetivo es reducir el tiempo de investigación y evitar que los analistas reciban miles de alertas sin prioridad. Una buena arquitectura de observabilidad debe recoger los datos necesarios y conservarlos durante el tiempo suficiente para investigar incidentes.
La clave no está en almacenar absolutamente todo, sino en obtener señales útiles y relacionarlas correctamente.
Fuente original: https://www.enisa.europa.eu/news