Un inventario útil debe identificar sistemas, versiones, responsables, exposición y criticidad. Cuando aparece una nueva vulnerabilidad, esta información permite saber rápidamente dónde puede existir riesgo.
La automatización ayuda a mantener el inventario actualizado, pero debe existir también un proceso para detectar activos desconocidos. La combinación de descubrimiento continuo y gestión de vulnerabilidades reduce significativamente los tiempos de respuesta.
Fuente original: https://www.enisa.europa.eu/news