Una vez publicado el parche, la prioridad cambia: hay que identificar activos afectados y aplicar la actualización con rapidez. Los procesos lentos de gestión de cambios pueden convertirse en un riesgo cuando existe explotación activa.
La gestión de vulnerabilidades madura debe contemplar tanto la fase previa al parche como la respuesta posterior.
Fuente original: https://www.kali.org/blog/kali-linux-2026-2-release/