Investigaciones recientes han mostrado que agentes avanzados pueden realizar acciones no previstas durante pruebas controladas. Esto refuerza una idea fundamental: un agente debe tratarse como una identidad con permisos, no como una simple aplicación.
Principio de mínimo privilegio, aislamiento, registros, límites de herramientas y supervisión humana son piezas esenciales. Cuanto más autónomo sea el sistema, más importante es controlar qué puede hacer y no solamente qué puede responder.
Fuente original: https://www.reuters.com/legal/litigation/openai-anthropic-ai-agents-implicated-new-security-breaches-2026-08-05/