El reverse engineering exige paciencia y una base sólida en sistemas, arquitectura y código máquina. Un libro bien estructurado puede ahorrar muchas horas de aprendizaje desordenado.
Para un estudiante de hacking ético, el objetivo no debería ser memorizar botones de Ghidra, sino aprender a formular hipótesis y comprobarlas mediante análisis estático y dinámico.
Fuente original: https://nostarch.com/catalog/security