La segmentación debe aplicarse entre usuarios, servidores, sistemas de administración, dispositivos IoT y servicios críticos. No se trata solamente de crear VLAN, sino de controlar realmente qué comunicaciones están permitidas.
El enfoque Zero Trust lleva esta idea más lejos: cada acceso debe evaluarse según identidad, dispositivo, contexto y política, incluso cuando el usuario ya está dentro de la red.
Fuente original: https://www.eeas.europa.eu/eeas/cybersecurity_en